| ¿Son
inteligentes los perros con quienes convivimos? ¿Pueden ellos
actuar racionalmente? ¿Pueden pensar? ¿Tienen sentimientos?
Muchos
propietarios de perros piensan: "A mi perro sólo le
falta hablar", "mi perro es sumamente inteligente, mucho
más que muchas personas que conozco", "mi perro
odia a mi vecina porque ella odia a los perros", "mi perro
es tan inteligente que cuando quiere salir a pasear me trae la correa
y cuando quiere jugar me trae su pelota", son comentarios corrientes
entre estos propietarios. Si bien la mayoría de estas personas
no son imparciales producto de que tienen un vínculo sumamente
estrecho con sus animales y además no poseen los conocimientos
para realizar estudios objetivos, ellos no dudan en afirmar que
sus animales son inteligentes, pueden pensar y tienen sentimientos. |
| Veamos
como algunos ejemplos cotidianos, que todo dueño de perro
reconocerá haber observado en algún momento de la
convivencia con sus animales, parecen demostrar que es posible afirmar
que los seres humanos no somos portadores exclusivos de los atributos
que estamos tratando.
Inteligencia:
Un perro roba una servilleta
a su propietario y para no ser alcanzado comienza a correr alrededor
de la mesa. El dueño sumamente enojado comienza a perseguirlo.
Por supuesto el perro corre más rápido que él.
El humano, poseedor de una gran inteligencia, decide dar la vuelta
y corre para el lado opuesto intentando de esa manera atrapar al
perro. Para su sorpresa el perro hace lo mismo. Conclusión
el dueño del perro agotado y sin poder agarrar a su animal
decide esperar a que éste se digne a dejar la servilleta.
Evidentemente el perro se enfrentó a un problema y lo resolvió
de una manera adecuada. |
| Soberbia:
Un gato camina
por una medianera en dirección a su territorio. Repentinamente
abajo aparece un perro que ladra y quiere atraparlo. La altura de
la pared es de dos metros. El perro salta pero no llega más
allá de un metro ochenta centímetros. El gato percibe
esto y en lugar de continuar caminando se pavonea por el borde de
la medianera observando como el perro infructuosamente intenta atraparlo.
Depresión
(tristeza): Una
familia sale de vacaciones y decide dejar a su perro en un hotel
para perros. El animal presenta anorexia (deja de comer), adipsia
(deja de beber) y permanece indiferente a todo tipo de estímulo. |